Una piedra en el camino

fullsizeoutput_947

Ella me vio aparecer por el pasillo y se abrazó a mí como el que ve un oasis en mitad del desierto de la desgracia inesperada. No me conocía de nada y solo llevaba unas pocas horas allí. Lloraba desconsolada, con esa lágrimas de impotencia incontenida que se derraman cuando ves como en segundos el mundo se derrumba a tus pies. Cuando esa enorme piedra cae en medio del camino y te obstruye el paso de ese tránsito que transcurría apacible y normal hasta ese momento.

El tiempo pasa y parece no decirnos nada hasta que se deja sentir con un solo gesto. Y es su presencia la que nos hace preguntarnos esa interrogante despiadada del por qué me ha tocado a mí.

Solo me fundí con ella en ese abrazo mudo, tal vez de minutos, que no traduce nada, pero que lo dice todo porque la manera más sutil de demandar consuelo y compañía casi siempre es sin palabras.

Todo lo que yo pudiera decirle estaba de más en esas esferas en las que los dioses habitan cuando alguien les solicita alivio. Balbuceos ininteligibles que quise comprender cuando tan solo pude entender dos palabras… ¿Por qué?

Pasados los primeros angustiosos minutos y en una acogida cálida por su parte, fue capaz de legitimar con detalle, pero sin aspavientos, su tristeza, su desesperación, su temor, pero en ningún momento rabia alguna. Se definió sola, ella y el que unos metros más allá estaba postrado en una cama, su hijo.

La tarde palideció con unas sonrisas tímidas, pero llenas de esperanza por su parte, ánimo por la nuestra y distracción de esos otros que tienen la virtud de hacer con experimentos sencillos una ciencia divertida para niños.

El ser humano es caedizo, efímero y dispuesto siempre a levantar las piedras más grandes que se interpongan en su camino. Esa fuerza que derriba montañas y que atraviesa océanos. Capaz de todo eso y más porque el amor de madre no conoce obstáculos y en su naturaleza de altruista y generoso es el más sagrado de los vínculos.

Anuncios

Acerca de elcorazondelmar

Como siempre enamorada de imposibles.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Una piedra en el camino

  1. Me has emocionado, ecdm, has convertido esa tristeza, ese desespero, en virtud, en señal de fuerza, en esperanza … una lección a aprender por miedo que nos de a sufrir esa terrible situación.
    Feliz tarde, amiga y, ya sabes, no dejes de escribir nunca.

    Le gusta a 1 persona

    • Una historia real tal y como la cuento. Pasar del impacto, de la desolación, de la conmoción que supone una enfermedad grave en tu hijo de tan solo nueve años a la esperanza y aceptación más absoluta en cuestión de minutos me conmovió. No todos somos capaces de hacerlo. Nunca sabes ni dónde, ni cuando ni mucho menos quién te va a dar lecciones de vida todos los días. Feliz tarde amigo.

      Le gusta a 1 persona

  2. Azul dijo:

    La vida de una persona es verdad que puede cambiar en apenas unos minutos. Y un abrazo es lo único que se puede dar en una situación así… Que lindo escribes Mar, siempre emociona y llega muy adentro. Que tengas un buen comienzo de semana. Un beso

    Me gusta

  3. Azul dijo:

    Si, me lo imagino, cualquiera que lea tu escrito y que haya vivido algo similar tanto desde tu lugar como la del otro sabe y siente de lo que estás hablando provocando lágrimas en los ojos. Gracias por compartirlo. Buenas noches Mar.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s